Se sirvió una taza de cafe muy cargado y muy dulce. Cuando lo saboreó extrañó con todo su ser a su cafetera, y maldijo en su interior -en inglés, of course- a Nestlé por hacer un café soluble tan malo. Y no pudo dejar de pensar en esas noches tan frías de Londres, con la lluvía callendo de forma torrencial, mientras él disfrutaba de un expresso muy fuerte.
Mostrando entradas con la etiqueta Una Noche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Una Noche. Mostrar todas las entradas
viernes, 25 de mayo de 2012
lunes, 2 de enero de 2012
Una Noche (Parte II)
No siempre es posible escaparse del pasado. Por más rápido que se corra, por más lejos que se arranque. Roberto había viajado de una ciudad a otra sin rumbo fijo. Madrid, Barcelona y luego Roma. Un romance tras otro. Pacos, Manolos y Giovannis. A veces sin nombre alguno. Trabajos esporádicos, poco dinero. Así pasaron dos meses. Y luego tomó un avión rumbo a Frankfurt. Finalmente había conseguido un trabajo más estable. Pero siempre estaba pensando en escapar del lugar en el que se encontraba. Y unos meses más tarde estaba establecido en Berna y luego en Zurich. Y así tres año de ciudad en ciudad. Hasta aquella noche que recibió un llamado desde Santiago.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Cuento: Una Noche
Suscribirse a:
Entradas (Atom)