Llevamos años intentando encontrar una solución al problema de la educación en Chile. Desde que yo estaba en octavo básico que vengo escuchando el concepto de
reforma educacional, y desde esa misma época en que no se ve un cambio realmente efectivo en la instrucción de los jóvenes. Se han alargado las jornadas, se han modificado los contenidos y se les ha cambiado el nombre a las materias. Pero, al parecer nada ha sido exitoso, y ahora tenemos marchas de estudiantes, tomas de colegios y asambleas de escolares que discuten de que forma se puede arreglar la instruccion primaria y secundaria.