El documental es un genero audiovisual bastante despreciado por los chilenos. No sé si será lo mismo en otras partes del mundo, pero en esta angosta faja de tierra que es mi país, el hecho de ver un documental puede ser tomado como una ñoñeria de lo más grande, o bien un intento de ser alternativo y asi como "shuper cultural".
Bueno, este fin de semana fue mi momento shuper, y me vi dos documentales, de los cuales había escuchado hablar, pero que no había tenido el placer de ver, hasta que dando una vuelta por la página de Alberto Fuguet, Cinepata.com y ahí me los encontré a los dos, sin siquiera haber tenido noción de que los andaba buscando.
